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La característica esencial del yoga iyengar es la intensidad con la que la atención ha de mantenerse presente al abordar la práctica de

āsana (posturas),

pranayāma (disciplina de la respiración) 

pratyahāra (actitud de introversión de los órganos sensoriales),

Los cuales, junto con la observación de yama y niyama  (preceptos morales y disciplinas éticas) conducen al practicante a dharana (concentración), dhyana (meditación)  y samadhi (estado superior de consciencia).

Si bien el hincapié se hace  en los estados de práctica (asana y pranayama), cuya técnica, basada en el alineamiento y la percepción de este, ha llevado Iyengar a su máximo nivel de refinamiento y desarrollo, el objetivo del maestro es ofrecer un instrumento de anclaje mental en las diferentes acciones y movimientos que han de ser observados en la ejecución de cada postura y cada pranayama, para alcanzar la transformación mental necesaria sin la que no sería posible la práctica de la meditación.

Características del yoga iyengar

  • Secuencia y permanencia. Las posturas se mantienen un tiempo determinado y se practican en un orden específico.

 

  • Carácter pedagógico. Las distintas posturas, así como los detalles técnicos en cada una de ellas, se van introduciendo progresivamente, de acuerdo con el nivel del alumno, para que este pueda asimilarlas, y que no exista riesgo de lesión.

 

  • Atención a las limitaciones. Para que personas con limitaciones físicas puedan realizar correctamente las posturas, el yoga iyengar se sirve de gran cantidad de soportes, como sillas, ladrillos de madera, cinturones y otros aparatos diseñados por Iyengar. Estos soportes se usan a menudo también, sin que existan impedimentos específicos, para intensificar los resultados de las posturas; se trata de «ejercicios» que acercan al practicante a la postura real.

 

  • Aplicación terapéutica. Iyengar, tras décadas de práctica y estudio, confeccionó secuencias de posturas altamente beneficiosas para diferentes trastornos médicos y dolencias, tales como dolores de espalda, anemia, trastornos menstruales, hipertensión arterial, depresión, insomnio, estrés, etc

 

Una clase de yoga iyengar es enormemente verbal y precisa, en ella se corrigen activamente los errores de ejecución y alineamiento de los alumnos.

Los profesores de yoga iyengar deben superar una rigurosa formación (que puede dirigir únicamente un profesor de titulación superior, autorizado expresamente por B.K.S. Iyengar para impartir formaciones de profesores).

Esta formación culmina con un examen, organizado por la Asociación de yoga iyengar de cada país, que, de aprobarse, otorga el título de «profesor de yoga iyengar».

 

Este título es el único reconocido por B.K.S. Iyengar para poder impartir su enseñanza, y los profesores que han obtenido esta titulación son incluidos en la lista oficial de profesores de la Asociación de yoga iyengar de su país, así como en el directorio internacional de profesores de la página web oficial de B.K.S. Iyengar.